Aquella vil entrada

Apenas tenía diez años, pero recuerdo que me estremecí cuando lo vi. Era de ese tipo de imágenes que por su plasticidad hacen que el dolor ajeno casi se pueda sentir. Y eso que no lo vi en directo, sabía lo que había pasado y por eso trate de ver el resumen del partido. Quería verlo con mis propios ojos. Como Santo Tomás, si no lo veía no lo creía. No lo podía creer. Me negaba a asumir que mi jugador fetiche de aquel Atlético de Madrid se acabase de lesionar. Mejor dicho, le acabasen de lesionar. Hablo de Juninho y de aquella entrada de Michel Salgado que nos heló la sangre. Después de aquello el centrocampista brasileño nunca sería el mismo.

Juninho con la camiseta del Atlético de Madrid en la temporada 97/98

Juninho con la camiseta del Atlético de Madrid en la temporada 97/98

Oswaldo Giroldo, más conocido como Juninho, o Juninho Paulista, había llegado en el verano de 1997 al Atleti. Costó cerca de 3.000 millones de pesetas y junto a Vieri, era el fichaje más caro de la historia del club. Era un centrocampista brasileño de mucha calidad y que aseguraba un buen número de goles por temporada. Su fichaje relegó a Pantic al banquillo. Debutó en partido oficial con el Atleti en el Santiago Bernabéu y lo hizo con un gol. Era una pieza clave en el equipo para Antic. Con 24 años su futuro se antojaba brillante…

Hasta que aquel uno de febrero de 1998, en Balaídos, en el minuto 68 de partido, tras una buena pared con Jose Mari cuando enfilaba sólo hacía la portería de Dutruel, Michel Salgado a la desesperada se lanzó al suelo sin opciones de llegar al balón, pero sí de alcanzar al atacante colchonero. Los tacos de Salgado se clavaron en el tobillo izquierdo de Juninho. Ante el clamor rojiblanco el árbitro, que no había pitado ni falta, decidió consultar a su asistente. Éste le indicó que era falta, pero no amonestó al defensor del Celta de Vigo. Aquella entrada por detrás, aquella calamidad no fue justamente sancionada. Es más, días después el Comité entró de oficio y decidió sancionar al infractor con cuatro partidos y medio millón de multa, pero nunca Salgado nunca cumpliría aquella sanción. La afición del Celta se echó a las calles para quejarse por la sanción y finalmente el Comité la retiró. El defensor que rompió a Juninho su peroné izquierdo volvió a jugar en la siguiente jornada mientras que el jugador rojiblanco abandonó entre lágrimas el césped sabedor de que se perdería el Mundial de Francia. El centrocampista ha reconocido en Fiebre Maldini que no ha perdonado a su agresor. 

El brasileño volvió a jugar con el Atleti tres meses después de aquella negra noche. Jugó los tres últimos partidos de Liga. La temporada siguiente perdió peso en el equipo y fue traspasado a final de aquel año al Middlesbrough. Jugó un total de 78 partidos con el Atleti y marcó 21 goles.  Su recuerdo siempre irá ligado a aquella maldita jugada que sesgó su buena trayectoria en el equipo colchonero.

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2 pensamientos en “Aquella vil entrada

    • Es que fue una entrada muy dura. Aún así lo más reprochable del asunto es la actitud del defensa que no se preocupa ni lo más mínimo por el estado del brasileño. En fin,

      Gracias como siempre por pasarte por el blog.

      Un saludo

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