El Cholo no frena las tropelías del Gilismo (I)

Días después del cierre del mercado de fichajes, tras haber leído y oído mucho sobre las dos últimas incorporaciones del Atleti y viendo el cómputo total de entradas y salidas que ha tenido la plantilla, uno tiene la sensación de que en este club no se hacen las cosas bien ni por equivocación. Ni siquiera por petición del Cholo, ese entrenador encumbrado a semidios (con todo merecimiento) por la afición del Calderón. Y es que la directiva no ha cumplido puntualmente los deseos del entrenador ni las expectativas de la afición. Es más, los movimientos en la plantilla han sido, como poco, sospechosos.

Courtois, el actual Zamora

En la portería se logró una nueva cesión de Courtois. Una gestión que pone en evidencia la estrechez de miras de una directiva que en su momento no acertó a ficharlo. Tras está cesión, el belga deberá incorporarse al Chelsea salvo que el Atleti pague su claúsula de rescisión y él quiera seguir aquí. A día de hoy parece más probable lo segundo que lo primero. Se vendió a Joel  al Everton por una cantidad indefinida, pero que según los medios rondaría los 5 millones de euros. También se cedió a Asenjo al Villarreal por una temporada con una opción de compra sobre él y, esperemos,  que el equipo de Roig ejecute. El palentino tuvo unas palabras muy poco acertadas, aunque sinceras, cuando fichó por el equipo levantino.

Para suplir estas bajas: cantera. En un primer momento se especuló con que Bono, portero del B, subiese al primer equipo, pero finalmente seguirá en el filial. De hecho no se le ha podido inscribir en el “equipo B” para la Champions. Después se fichó a otro canterano que se había buscado su lugar fuera del Calderón, el guardameta Roberto. En una extraña operación (muy típica del Gilismo) el cancerbero terminó en el Olympiacos, pero se asegura desde la zona ¿noble? del palco que el año que viene será rojiblanco. Vamos, que le ficharon a un año vista.  En esa operación el Atlético de Madrid vendió el 50% de los derechos de Pizzi al Benfica como pago por el meta.

Dani Aranzubía

Y por si el culebrón de la portería rojiblanca no ha sido suficientemente enrevesado, a mediados de agosto se fichó a Aranzubía, portero titular de uno de los equipos descendidos en la última Liga. A sus 33 años, al meta riojano le ha venido a ver la Virgen. O el santoral al completo. Aunque su precio era atractivo y su rol va a ser totalmente secundario, no deja de ser grotesco que se haya fichado al portero que más goles encajó en la pasada Liga como suplente del vigente Zamora.

En definitiva, se ha conseguido una nueva cesión de Thibaut, se ha vendido a un canterano sin haberle dado la alternativa y se ha cedido a Asenjo. Por el contrario se han fichado dos porteros, uno para que juegue en Grecia y otro para que caliente banquillo. Parece claro que el saldo es negativo para el Atlético de Madrid. Tanto económica (+5 de Joel, -6 de Roberto), como cualitativamente. Además de que se sustituyen dos porteros jóvenes (24 años Asenjo y 23 Joel) por dos de más edad (27 Roberto y 33 Aranzubia).

La importancia de Courtois en el proyecto de Simeone es aún mayor este año, dado que su recambio es más un complemento necesario (nadie concibe una plantilla con un sólo portero), que un verdadero sustituto. ¡Que Courtois no se lesione!

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Sin suerte, la derrota duele más

Decía un profesor mío que los gafes existen. Que él lo tenía más que comprobado. Viendo la mala suerte que está teniendo Asenjo y la que el Atleti tiene cuando él juega empiezo a pensar que mi profesor tenía razón.

No sería justo decir que Asenjo es el culpable de la derrota. Tampoco la culpa fue del Cholo. Ni de la mala suerte. Ni del mal día de muchos jugadores. Ni de la afición que no acompañó al equipo. Ni tampoco mía o de todos aquellos que pensamos que este equipo era menos de lo que es. Frente al Rubin Kazan se han dado todas las circunstancias posibles para que este partido se perdiese. Incluso para que la eliminatoria estuviese casi imposible. Y por dios que cualquiera que haya visto el partido puede dar fe de ello.

 

Saltó el Atleti al campo con un once con las rotaciones lógicas para dar descanso y para que todos estén a tope de cara al futuro. El problema es que el futuro que nos aguarda con alguno de ellos es muy negro. Asenjo, con el que el Calderón murmulla cuando juega y quizá por ello él esté como un flan. El Cata que podría ser un muy buen portero de discoteca. Quizá hace tiempo que lo debería ser. Mario que está lejos de su mejor nivel y ahora ni presiona, ni roba, ni da juego. Tiago no engaña. Sin oxigeno para ser la intensidad del equipo su función es la de complemento y no otra. El Cebolla es otro que no engaña. Fuerza e intensidad, pero mejor como revulsivo. Y Adrián, ¡Ay, Adrián! Nada por aquí y nada por allá.  Y para colmo de males, Filipe exhausto, Arda y Juanfran grises tenían a Falcao desasistido y desquiciado.

Los jugadores del Atleti no tuvieron su día de cara al gol/Foto:Atlético de Madrid

Los jugadores del Atleti no tuvieron su día de cara al gol/Foto:Atlético de Madrid

Apenas se llevaban cinco minutos de partido cuando en la primera aproximación rusa llegó el gol. Un disparo que Asenjo no atrapó fue a parar a las cercanías de un jugador del Rubin que marcó ante la mirada de la defensa. El gol noqueó al Atleti que no consiguió despertar hasta el descanso cuando se encontró con una expulsión por doble amarilla de un central ruso.

En la segunda parte Simeone trató de enmendar la situación y se jugó el todo por el todo dejando únicamente a Godín y Tiago en defensa aprovechando que el Rubín había renunciado a atacar. Las ocasiones sin ser claras iban llegando y se iban fallando. Falcao, Adrián y el Cebolla tuvieron algunas bastante claras. Pero no, no era el día.

Y en esas llegó el córner final y el despropósito que ponía un broche grotesco a la noche. El Cholo le dice a Asenjo que suba a rematar. Los rusos se hacen con el rechace y ante la pasividad de Juanfran que no hace una falta de manual, Eremenko pone el balón para que Orbaiz marque a puerta vacía. 0-2 y cara de tontos.

El Atleti tiene que viajar a Rusia con la difícil (casi imposible) misión de ganar por dos o más goles. No se puede tirar una competición de esta manera. Por vergüenza. Porque la temporada merece un buen final. Por la afición. Por los colores y la historia que representan. Porque son el Atlético de Madrid.

Apatía, derrota, fracaso

Tres palabras. Podían haber sido otras. Pero son las que son. Y son esas y no son otras por lo que hizo el Atleti frente al Viktoria Plzen. Un poco de presión inicial, dejarse dominar hasta el gol y después más por vergüenza que por otra cosa intentar, con pocas ganas, empatar el partido. Y así está el equipo. Segundo de este grupo y lo que eso conlleva; no ser cabeza de serie en el sorteo del 20 de Diciembre.

Apatía Dice la RAE; 1. Impasibilidad en el ánimo. 2.Dejadez, indolencía, falta de rigor o energía. Coño, estos han visto al Atleti jugar en Plzen. Un Atleti sin mayor ambición que el empate, sin mayor intención que dejar pasar los minutos y sin mayor capacidad de juego que los fogonazos de Adrián (demasiado escasos, ya no le salvan de la quema)  y las apariciones en la segunda parte de Emre y Koke. Los demás o no saben o no quieren o se les ha olvidado que defienden unos colores que (aunque el pasado reciente y la connivencia gilista diga lo contrario) exigen dejarse la piel en cada balón. Diego Costa fallón de cara al gol y estúpido como el cabezazo que le costó la expulsión. Raúl García desaparecido. Cisma sin profundidad en ataque y sin seguridad en defensa dando la razón a quien en su época de canterano dijo que no valía para el Atleti. Así no se va a ningún lado. Y el Cholo lo sabe. Aunque sus cambios digan lo contrario. ¿Qué sentido tiene meter a dos canteranos en el minuto 85 de partido?

Derrota 1. Acción o efecto de derrotar o ser derrotado. De nuevo como el Atleti en Plzen. Con poco el Viktoria se llevó el partido, apretó 20 minutos y consiguió un gol tras el cual dejó pasar el tiempo y aguanto las embestidas con fuerza de mosquito que el Atleti lanzó. Sin ser un mal equipo el Viktoria Plzen es mejor que el “plan B” del Atleti. A las pruebas me remito. Y eso es preocupante para un equipo que debe aspirar a entrar en UCL y pelear hasta el final en Copa y EL.

Fracaso 1.Malogro, resultado adverso de una empresa o un negocio. 2. Suceso lastimoso, inopinado y funesto. 3. Caída o ruina de algo con estrépito y rompimiento. Así se podría calificar el segundo puesto del Atleti en este grupo. ¿Exagerado? No a tenor de la calidad de los rivales y del buen hacer rojiblanco cuando ha tenido intensidad y ganas. No pasar como cabeza de grupo cuando se ha perdido con un rival que hacía 43 años que no ganaba en Europa y no lograr al menos un empate ante el Viktoria Plzen me parece que debe considerarse un fracaso. No para hacerse el harakiri. Pero sí para darse cuenta de una cosa. El mérito del Cholo es tremendo pero el Cholo no es dios. Si acaso un profeta que en pro de su éxito personal como entrenador y conocedor de los valores del Atleti ha tratado de impregnarlos en una plantilla corta de efectivos de calidad.

Pedro remata a puerta en la acción que precedió el cabezazo de Diego Costa y su expulsión./Atlético de Madrid

Pedro remata a puerta en la acción que precedió al cabezazo de Diego Costa a un rival y su expulsión./Atlético de Madrid