Caminero la prepara y Roberto mete gol

A mediados de los 90 en las gradas del Calderón se podía oír este cántico:

“Arriba, arriba, arriba, arriba, 

Arriba Tomás ese balón,

que Manolo lo prepara, 

que Manolo lo prepara

y Caminero mete gol”

Uno de los protagonistas de ese cántico, Caminero, lo es también de la jugada que por su belleza y por su plasticidad ha pasado a formar parte de la memoria colectiva colchonera. Terminó en gol, sí, pero el mérito de la jugada esta vez no está en el gol. Ni en el goleador. El mérito está en el regate.

Jose Luis Pérez Caminero tenía esa magia, esa calidad, ese dameláamiqueyalohagoyo de los grandes. Le faltaba continuidad, pero le sobraba categoría. Los grandes son así. Su paso por el Atleti se resumen en cinco temporadas en las que jugó 186 encuentros y marcó 48 goles, aunque esos números, ese resumen obvia los detalles. Y es en ellos donde Caminero destacaba.

Imaginen la situación (y si quieren sueñen con una similar a final de esta temporada). Jornada 37 (de 42), el Atlético de Madrid, líder, visita el Camp Nou con tres puntos de ventaja sobre su perseguidor, al que se enfrentaba. El feudo blaugrana registra un lleno hasta la bandera, los ánimos de revancha de los culés tras haber perdido la Copa del Rey apenas diez días antes cargan de tensión la previa del encuentro. Cruyff vs Antic. El creador del Dream Team y precursor del actual Barça frente al que pasará a la historia como el cerebro del Doblete rojiblanco. Un Barça-Atleti de los de verdad.

Salió el Barça algo mejor que el Atleti, sabedor de que debía ganar para apretar la Liga, pero un colchonero no iba a ponérselo fácil. Una contra lanzada por la izquierda donde aparece Toni Muñoz que filtra el balón a la esquina del área donde aparece Caminero marcado por Nadal. El defensa obliga al centrocampista rojiblanco a salir del área y buscar la banda. De espaldas a la portería, parece que el peligro rojiblanco se ha diluido cuando Caminero amaga con volver hacía su propio campo para automáticamente salir corriendo hacia la línea de fondo libre de marca. Nadal se comió el amago con café y postre y para cuando quiso revolverse Caminero ya había centrado el balón, raso, al segundo palo donde Roberto Fresnedoso apareció y marcó el 0-1 para el Atleti. Caminero la preparó y Roberto metió gol. Fue un regate de película. De hecho tuvo su minuto de gloria en el cine.

El gol no desanimó al Barça que lograría empatar el encuentro y tendría varias oportunidades durante la primera mitad para voltear el encuentro. Pero no fue así. Un zurdazo de Vizcaíno nada más empezar la segunda mitad apagó los ánimos azulgranas y Caminero los terminó de hundir. El centrocampista madrileño jugó un partidazo, volvió loca a la defensa azulgrana, lanzó un balón al larguero con la zurda que de haber entrado hubiese sido el gol más bello de su carrera y marcó un gol por debajo de las piernas de Busquets que sería anulado por falta previa. Aquella noche en Barcelona tuvieron pesadillas con Caminero. Y no es para menos. Aunque no terminó el partido fue el hombre del encuentro que acabaría 1-3 gracias a un postrero gol de Biagini a pase de Kiko.

El resultado final dejaba al Atleti con seis puntos de ventaja sobre el segundo y siete sobre el tercero, el Valencia, que sería su próximo rival liguero. Si ganaba la Liga era rojiblanca. O casi. No fue así, perdió en el Calderón frente a los valencianistas y tuvo que pelear el título hasta la última jornada. Cosas del Atleti, ganar (o perder) Ligas en la última jornada.

Previa Barça vs Atleti

Primero contra segundo. Líder invicto contra el segundo equipo que menos pierde. El máximo goleador de la actual Liga contra su más inmediato perseguidor. El Zamora de los últimos años contra uno de los porteros menos goleados de esta Liga. ¿Quieren más alicientes? Les hay.

Dicen los colchoneros que ganar en el Camp Nou es una forma de vengar el mal partido y los tres puntos que se perdieron en el Bernabeu. Yo digo que ganar en Barcelona es una oportunidad de recuperar esa sensación de equipo grande que el Atleti transmitía cuando se  enfrentaba al Barça. En el Calderón y en el Camp Nou. Ahora, tras los ridículos de los últimos años, donde se han enlazado varias goleadas en contra, el Atleti sólo impone respeto en casa. Y a veces ni eso. Y no lo hace por su mal papel en los últimos años y porque el Barça del último lustro es el mejor Barça de la historia. Conviene recordarlo puesto que a alguno parece habérsele olvidado. El Barça es bueno, si, pero el Barça histórico no es este superclase actual. Fuere por la razón que fuere el Atleti no gana en al Barça en su feudo desde la temporada 2005/2006. Ya toca.

Para ello el Cholo contará con las bajas casi seguras de Adrián y del Cebolla por lo que las variantes en ataque se reducen considerablemente. El partido frente al Barça supondrá una mini-reválida para Simeone. No porque esté cuestionado,(sería de locos), sino porque en esta Liga al Cholo se le están atragantando esos partidos que los aficionados al Atleti marcamos en el calendario. Ganar en Barcelona sería un auténtico capotazo del Cholo con el que terminaría por ganar para su causa a los pocos que aún no lo están.

Antecedentes

De las últimas diez visitas a Can Barça el Atleti sólo ha sacado algo provechoso en cuatro ocasiones, dos victorias y dos empates. En cuanto al balance general el Atleti ha ganado 13 veces y  ha empatado en otras 17 ocasiones en sus 75 visitas ligueras al Camp Nou. El Atleti es el segundo equipo de la Liga con mejor balance en el Camp Nou por detrás del Real Madrid, y el tercero con más victorias por detrás de los blancos y del Athletic de Bilbao.

Recuerdos

Me van a permitir que les haga partícipes de dos momentos, dos partidos en el Camp Nou del Atleti que se me grabaron a fuego en el corazón. Cada uno por un motivo diametralmente opuesto al otro. El primero en el tiempo fue allá por 1996, cuando ser del Atleti para un niño era ser feliz. Recuerdo que los lunes iba a clase con la cabeza bien alta, tan alta que era de los más altos de la clase, esos centímetros  extra me los daba el Atleti. Mi Atleti. En aquella ocasión el Atleti visitaba al Camp Nou como líder a pocas jornadas del fin de la Liga. “Vais a perder” decían. Pique tras pique con el resto de mis compañeros de clase me fui el viernes a casa “encabronao”. No era fácil ser el único del Atleti en un lugar donde ser del Barça o del Madrid era casi una obligación. Del partido en sí no recuerdo mucho, aquel regate magistral de Caminero a Nadal, el zapatazo de Vizcaíno y el gol de Biagini a poco del final. Lo que si recuerdo es que aquella noche lloré. De alegría y de rabia por todo lo que había tenido que aguantar durante la semana. Mereció la pena. Aquel lunes fue maravilloso.

En cambio hubo otro día, un jueves, que fue durísimo. Amargo como pocos por cómo había sucedido todo. El Atleti se jugaba el pase a semifinales en el Camp Nou. El partido empezó maravillosamente bien, 3-0 al descanso con hat-trik de Pantic. Recuerdo que mi padre me mandó a la cama diciendo que aquello estaba hecho. Tras un rato en la cama sin poder dormirme, cogí la radio de mi madre y la puse al mínimo volumen sobre la mesita de noche. Era el minuto 5 de la segunda parte y decía que ibámos 3-2. “Se están equivocando”, “no puede ser” debí de pensar. Pero era cierto. Nada que Pantic no pudiese arreglar. Milinko metió el cuarto y todo parecía volver a la normalidad. No fue así, el Barça por medio de Ronaldo y Pizzi, (maldito Pizzi ¡que manía le cogí aquel día!) dio la vuelta al partido y nos eliminó. Mi padre debió oírme llorar y entro en mi cuarto. Apago la radio y me dijo que no llorase, que sólo era futbol,  “¡qué sabrás tú si eres del Madrid como todos!” Mi padre supo entenderme, me dio un beso, se fue y me dijo “Yo vi al Atleti perder una Copa de Europa, eso si que duele”. Al día siguiente el autobús hasta el colegio fue un infierno. “Patético, perdedores” imagino que dirían, junto a otra serie de adjetivos tan sobados y resobados cada vez que el Atleti pierde. Aquel día lo pase mal, muy mal. Pero dentro de mí había algo que me decía que no pasaba nada. Si habíamos perdido una Copa de Europa y seguímos siendo tan grandes ¿Que no seremos cuando la ganemos?