Mal Atleti, buen Madrid y maldita suerte

El Atleti pierde gran parte de sus posibilidades de alcanzar su segunda final de Copa consecutiva a causa de su mal partido, quizá el peor en lo que va de temporada. Flojo en defensa, si anticipación y con exceso de revoluciones, nunca dio la sensación de solidez de otras veces. Aún así no concedió más de 3-4 oportunidades claras al rival. A esto se le sumo la escasa presencia en ataque de los colchoneros. Y eso que Simeone salió con el teórico equipo titular salvo, quizá, Raúl García que ocupó el lugar del lesionado Villa. Por supuesto en ese once se encontraba Diego, el flamante fichaje invernal, que no aportó nada al equipo. Ni en defensa ni en ataque.

El partido comenzó igualado, con el equipo local dominando y el Atlético de Madrid como tantas veces, esperando atrás su oportunidad. Sin pasar demasiados apuros los rojiblancos tuvieron su primer acercamiento a la portería de la mano (o de la cabeza) de Raúl García quien se sacó un potente remate de cabeza que desvió Casillas. Ese fue todo el peligro en ataque colchonero. Diego Costa estaba perfectamente marcado por Pepe, Ramos y/o Arbeloa. Tal era la vigilancia sobre el delantero hispanobrasileño que en ocasiones los defensas blancos traspasaron el reglamento, pero el colegiado no lo vio. Y si lo vio no lo pitó. Sea como fuere, en la segunda parte el delantero vio una amarilla y se perderá la vuelta. 

Para cuando aquello sucedió el Atleti ya había bajado los brazos. Los bajó justo en el momento en el que un disparo desde fuera del área de Pepe que se iba al lateral de la red golpeó en Insúa, se envenenó y terminó entrando ante la mirada impotente de Courtois. El gol fue un golpe para los de Simeone que sabían que no estaban siendo lo que el partido les pedía. Estaban siendo inferiores a su rival y tras el gol, encima, iban perdiendo. Los colchoneros acusaron el golpe y se defendieron como pudieron de los ataques madridistas. Aún así, los blancos tuvieron sólo una doble oportunidad para ampliar el marcador. Y eso que el Atleti no tuvo su mejor día en defensa.

Diego rodeado de rivales.Foto:Atlético de Madrid

Diego rodeado de rivales.Foto:Atlético de Madrid

Tras el descanso Simeone dio entrada al Cebolla en lugar de Diego. Más revoluciones en un partido que pedía más control y pausa. El técnico argentino no acertó con los cambios. Además de esa sustitución realizó dos mas, Adrián por Arda y Sosa en lugar de Raúl García. Los cambios evidenciaron varias cosas. Los suplentes son suplentes por algo. Sosa es el mejor de los no habituales, el Cebolla se diluye en su propia efervescencia y Adrián es el mayor gatillazo que se recuerda. Ni se le espera ni se le deben dar más oportunidades.

Cuando no se había cumplido ni un cuarto de hora de la segunda mitad, Di Maria filtró un pase para Jesé que de un leve toque batió a Courtois. El balón paso por debajo del portero belga que se confió puesto que el disparo no era complicado de atajar. El segundo gol blanco confirmó que el Madrid era superior.

Los pupilos de Simeone volvieron a acusar el gol y ni siquiera ante la necesidad de anotar un gol para seguir vivos en la eliminatoria dieron un paso adelante. Tan sólo a balón parado llevó un poco de peligro. De hecho un cabezazo de Godín que salvo sobre la línea Modric estuvo apunto de dar un premio inmerecido a los colchoneros. Quienes sí que obtuvieron un premio inmerecido, por segunda vez en la noche, fueron los blancos. Adrián perdió un balón en su propio campo que interceptó Di Maria. El argentino avanzo unos metros y desde la frontal del área lanzó un zapatazo que iba fuera, pero que tocó en el pie de Miranda y la maldita fortuna introdujo dentro de la portería ante la rabia de Courtois que veía como se llevaba tres goles absurdos.

Así, con el Madrid encantado de haberse conocido y con más goles que méritos en su haber se llegó al final del partido. El Atlético tiene la eliminatoria imposible, pero nadie sabe más de imposibles que los colchoneros.

Real Madrid – Atlético de Madrid Ida Semifinal de la Copa del Rey 13/14

Cuando aún no se ha digerido el fallecimiento de Luis Aragonés y con la satisfacción de verse líder en la Liga, el Atlético de Madrid visita a su eterno rival en el primer duelo por una plaza en la final. No será fácil, pero es ilusionante. Y a ilusión pocos ganan a este equipo.

El escenario del partido será el mismo donde los rojiblancos alzaron su décimo título de Copa, pero mucho ha cambiado desde entonces. En el Atleti y en su rival. Mientras que los colchoneros han consolidado su estilo de juego, los merengues han comenzado una nueva época de la mano de Ancelotti. Y no les va mal. Tras un inicio de curso dubitativo, el club blanco ha ido mejorando su juego y la sensación es que está en pleno ascenso. Veremos si el Atlético es capaz de frenarlo.

Aunque Ancelotti diga que el favorito es el Atleti y éste vaya por encima en la Liga, lo cierto es que se tiene que hablar de una eliminatoria igualada. El buen momento de los rojiblancos no puede hacer olvidar una historia de percances con el Madrid. Y ese precisamente es el punto de apoyo para el Cholo. El Atleti no es favorito, pero tiene la ilusión por llegar a la final, a base de esfuerzo y trabajo. 

Los jugadores rojiblancos se preparan para el importante duelo frente al Madrid./ATM

Los jugadores rojiblancos se preparan para el importante duelo frente al Madrid./ATM

Para tratar de sacar un buen resultado del Bernabéu Simeone podrá contar con Tiago y con Arda, que se han recuperado de sus lesiónes, pero no con Mario, Villa ni Filipe, lesionados. Tampoco está convocado Giménez. Quien sí que lo está es el flamante fichaje colchonero de este mercado de invierno. Tras su vuelta con gol, la afición colchonera ha imaginado un futuro muy prometedor de la mano de Diego. El brasileño deberá dar el salto cualitativo que necesita el equipo y demostrar más de lo que lo hizo en su primera etapa de colchonero. El afecto le tiene, sólo le resta merecerlo. Un cariño que se lo ha ganado a pulso Raúl García, sin tribunerismo y sin tanta calidad, pero con goles. Muchos goles. En la Copa está siendo clave por lo que, con la baja del Guaje, su papel en la eliminatoria puede ser relevante. Su olfato de gol es vital para este equipo.

El Atleti, a pesar de la victoria en la primera vuelta liguera, y del triunfo en la anterior edición de la Copa , tiene motivos por los que preocuparse si mira a su pasado copero frente al Real Madrid, de las 19 veces que visitó el feudo rival sólo en dos ocasiones venció y en otras nueve empató. Unos números que mejoran considerablemente si se compara quien fue el equipo que salió victorioso de los cruces ya que de las 21 veces que se han cruzado en la Copa del Rey el balance es de 12 a 9 para los blancos. Una ligera ventaja que seguro que el Cholo quiere seguir reduciendo. Y el resto de los colchoneros también.

San Mamés no detiene a este Atleti

Decidió el Cholo salir con un once extraño y disponerlo de forma novedosa sobre el césped. Mientras que la defensa era la habitual, en el eje del campo estaban Koke y Gabi, por delante de ellos en línea de tres Adrián, otra opción desaprovechada, el Cebolla Rodríguez, que se esforzó, y Diego Costa, el de siempre;  y en la punta de ataque Raúl García. El navarro es un comodín para el Cholo. Courtois evitó el K.O. en la primera mitad, el polivalente jugador navarro con su gol levantó al equipo de la lona y el tanto del delantero hispanobrasileño remató al Athletic de Bilbao. El Atlético de Madrid está en semifinales.

Con el once inicial Simeone dejaba claro que renunciaba al balón, pero no al dominio. A su dominio, a ese que cede el balón y el campo al rival, pero no los espacios de peligro. El plan le salió bien hasta la media hora de partido, donde el empuje bilbaíno fue metiendo a los jugadores colchoneros atrás hasta que prácticamente todos estuvieron dentro del área. A ello influyeron dos circunstancias: la primera, por sucederse antes que no por importancia, que Diego Costa fallase un mano a mano con el portero rival nada más comenzar el partido y la segunda, la lesión de Filipe Luis. El brasileño es uno de los pilares defensivos y ofensivos del equipo. En la ribera del Manzanares se reza porque vuelva pronto. Y eso que Insúa, su suplente, no lo hizo mal. Sin alardes, a ratos bien y a ratos no tanto, pero cumplió.

Raúl García celebra su gol./Foto:Atlético de Madrid

Raúl García celebra su gol./Foto:Atlético de Madrid

Pasada la media hora del encuentro el equipo vasco fue sumando ocasiones hasta que en una de ellas llegó el gol de Aduriz que empataba la eliminatoria. El tanto espoleó a los locales y aturdió a los colchoneros. A todos menos a Courtois que salvó dos goles que ya se cantaban en la grada. No me extrañaría que el Cholo ante la desidia de la directiva pusiera en marcha una campaña para “apadrinar” al belga.

Tras el descanso el Atleti salió mejor, decidido a marcar el gol que le metiera de lleno en el partido. Primero fue Diego Costa de cabeza, pero Herrerín acertó a sacar el balón sobre la línea. El portero local  también paró un remate de Raúl García, pero no pudo detener el segundo disparo del navarro que celebró el gol con rabia. El tanto colchonero golpeó las esperanzas bilbaínas de pasar la eliminatoria, pero no su empeño ya que siguieron atacando la portería de Courtois aunque sin el éxito ni el peligro de la primera parte. Minuto a minuto el partido iba muriendo y con él las posibilidades del Athletic Club de doblegar a los colchoneros. No hubo lugar ni para el ataque de raza y corazón ya que una contra perfectamente lanzada por Koke para Diego Costa al que el defensa rival le dejó el camino libre para que sólo ante Herrerín, esta vez sí, anotase su primer tanto del 2014 y de paso sentenciase la eliminatoria. Si es que no lo estaba.

Ese tanto convierte al Atlético de Madrid en el primer equipo en ganar en el nuevo San Mamés. Para la historia quedará. Otro reto conseguido por el Cholismo. El siguiente, doblegar al Real Madrid en semifinales y alcanzar la final.