Novena Copa. Copa del Rey de 1996

Hablar de 1996 es hablar de felicidad rojiblanca. Pensar en 1996 es pensar en el Doblete. Aquella Liga y aquella Copa supusieron la última gran alegría a la que los aficionados colchoneros pudimos agarrarnos (algunos ni siquiera eso) hasta los recientes títulos europeos. Aquel equipo consiguió las que hasta ahora son las últimas Liga y Copa de la historia del Atleti. Recordemos como se ganó aquella Copa.

Comenzó el Atleti la disputa de la Copa en la segunda ronda donde se enfrentó al Almería. El conjunto rojiblanco no tuvo ningún miramiento y eliminó a los andaluces gracias a un 1-4 en Almería y un 2-1 en Madrid. En la siguiente ronda esperaba el Mérida. El Atlético de Madrid volvió a pasar por encima de su rival en la ida venciendo por 4-1 en el Calderón. En la vuelta, por el contrario, el Atleti sufrió más de lo debido ya que el conjunto extremeño se puso 3-1 durante una fase del partido aunque finalmente se empató a cuatro.

El conjunto entrenado por Radomir Antic estaba en octavos de final. Allí se debía enfrentar al Betis. En el duelo de ida se empató a uno en el Calderón por lo que tocaba doblegar al conjunto verdiblanco en su campo en la vuelta. Y así fue. El Atleti se impuso por 2-1 en un partido con polémica ya que el árbitro perdonó la expulsión a Molina con empate a cero.

Un once que la afición rojiblanca recita de memoria.

Un once que la afición rojiblanca recita de memoria.

Tras ese duelo el conjunto colchonero debía enfrentarse en cuartos de final al Tenerife. El duelo de ida se saldó con empate a cero. Todo debía decidirse en el estadio Vicente Calderón donde el Atleti estaba registrando unos números excelentes que le había aupado a la primera posición liguera. Penev, con tres goles finiquitó el pase a las semifinales.

En semifinales esperaba el Valencia. El conjunto che, entrenado por Luis Aragonés, se llevó un severo correctivo en la ida que lo dejó sin opciones. El Atleti venció por 3-5 por lo que la vuelta en el Calderón fue un mero trámite en el que el Valencia se impuso por 1-2. El Atleti accedía así a su 15ª final de la Copa del Rey.

En la final, que se disputaria en La Romareda, esperaba el F.C.Barcelona que ya sabía lo que era ganar una final de Copa al Atleti dado que le había vencido en la edición de 1926. El destino propiciaba así una revancha por aquella derrota. Aquel  10 de abril de 1996 el Atleti saltó al campo con: Molina, Geli, Solozábal, Santi, Toni, Caminero, Vizcaíno, que fue sustituido por Biagini, Simeone, Pantic, Penev que fue sustituido por López y Kiko que de igual forma fue sustituído por Roberto. 

El Cholo Simeone posa con la Copa. Mes y medio después un gol suyo certificaría el titulo de Liga

El Cholo Simeone posa con la Copa. Mes y medio después un gol suyo certificaría el titulo de Liga

El Atleti doblegó al Barça en un partido en la que los rojiblancos tuvieron las mejores ocasiones pero que no fue hasta la prórroga cuando gracias a un gol de Pantic el Atleti se proclamó campeón de su 9ª Copa del Rey. La primera de sus Copas que ganaba lejos del Santiago Bernabéu.

 

Previa Barça vs Atleti

Primero contra segundo. Líder invicto contra el segundo equipo que menos pierde. El máximo goleador de la actual Liga contra su más inmediato perseguidor. El Zamora de los últimos años contra uno de los porteros menos goleados de esta Liga. ¿Quieren más alicientes? Les hay.

Dicen los colchoneros que ganar en el Camp Nou es una forma de vengar el mal partido y los tres puntos que se perdieron en el Bernabeu. Yo digo que ganar en Barcelona es una oportunidad de recuperar esa sensación de equipo grande que el Atleti transmitía cuando se  enfrentaba al Barça. En el Calderón y en el Camp Nou. Ahora, tras los ridículos de los últimos años, donde se han enlazado varias goleadas en contra, el Atleti sólo impone respeto en casa. Y a veces ni eso. Y no lo hace por su mal papel en los últimos años y porque el Barça del último lustro es el mejor Barça de la historia. Conviene recordarlo puesto que a alguno parece habérsele olvidado. El Barça es bueno, si, pero el Barça histórico no es este superclase actual. Fuere por la razón que fuere el Atleti no gana en al Barça en su feudo desde la temporada 2005/2006. Ya toca.

Para ello el Cholo contará con las bajas casi seguras de Adrián y del Cebolla por lo que las variantes en ataque se reducen considerablemente. El partido frente al Barça supondrá una mini-reválida para Simeone. No porque esté cuestionado,(sería de locos), sino porque en esta Liga al Cholo se le están atragantando esos partidos que los aficionados al Atleti marcamos en el calendario. Ganar en Barcelona sería un auténtico capotazo del Cholo con el que terminaría por ganar para su causa a los pocos que aún no lo están.

Antecedentes

De las últimas diez visitas a Can Barça el Atleti sólo ha sacado algo provechoso en cuatro ocasiones, dos victorias y dos empates. En cuanto al balance general el Atleti ha ganado 13 veces y  ha empatado en otras 17 ocasiones en sus 75 visitas ligueras al Camp Nou. El Atleti es el segundo equipo de la Liga con mejor balance en el Camp Nou por detrás del Real Madrid, y el tercero con más victorias por detrás de los blancos y del Athletic de Bilbao.

Recuerdos

Me van a permitir que les haga partícipes de dos momentos, dos partidos en el Camp Nou del Atleti que se me grabaron a fuego en el corazón. Cada uno por un motivo diametralmente opuesto al otro. El primero en el tiempo fue allá por 1996, cuando ser del Atleti para un niño era ser feliz. Recuerdo que los lunes iba a clase con la cabeza bien alta, tan alta que era de los más altos de la clase, esos centímetros  extra me los daba el Atleti. Mi Atleti. En aquella ocasión el Atleti visitaba al Camp Nou como líder a pocas jornadas del fin de la Liga. “Vais a perder” decían. Pique tras pique con el resto de mis compañeros de clase me fui el viernes a casa “encabronao”. No era fácil ser el único del Atleti en un lugar donde ser del Barça o del Madrid era casi una obligación. Del partido en sí no recuerdo mucho, aquel regate magistral de Caminero a Nadal, el zapatazo de Vizcaíno y el gol de Biagini a poco del final. Lo que si recuerdo es que aquella noche lloré. De alegría y de rabia por todo lo que había tenido que aguantar durante la semana. Mereció la pena. Aquel lunes fue maravilloso.

En cambio hubo otro día, un jueves, que fue durísimo. Amargo como pocos por cómo había sucedido todo. El Atleti se jugaba el pase a semifinales en el Camp Nou. El partido empezó maravillosamente bien, 3-0 al descanso con hat-trik de Pantic. Recuerdo que mi padre me mandó a la cama diciendo que aquello estaba hecho. Tras un rato en la cama sin poder dormirme, cogí la radio de mi madre y la puse al mínimo volumen sobre la mesita de noche. Era el minuto 5 de la segunda parte y decía que ibámos 3-2. “Se están equivocando”, “no puede ser” debí de pensar. Pero era cierto. Nada que Pantic no pudiese arreglar. Milinko metió el cuarto y todo parecía volver a la normalidad. No fue así, el Barça por medio de Ronaldo y Pizzi, (maldito Pizzi ¡que manía le cogí aquel día!) dio la vuelta al partido y nos eliminó. Mi padre debió oírme llorar y entro en mi cuarto. Apago la radio y me dijo que no llorase, que sólo era futbol,  “¡qué sabrás tú si eres del Madrid como todos!” Mi padre supo entenderme, me dio un beso, se fue y me dijo “Yo vi al Atleti perder una Copa de Europa, eso si que duele”. Al día siguiente el autobús hasta el colegio fue un infierno. “Patético, perdedores” imagino que dirían, junto a otra serie de adjetivos tan sobados y resobados cada vez que el Atleti pierde. Aquel día lo pase mal, muy mal. Pero dentro de mí había algo que me decía que no pasaba nada. Si habíamos perdido una Copa de Europa y seguímos siendo tan grandes ¿Que no seremos cuando la ganemos?