El Atleti vence en el Villamarín

Debía el Atlético de Madrid vencer en el Benito Villamarín si quería seguir metido de lleno en la lucha por la Liga y presionar a sus rivales que se enfrentaban horas después. Lo logró, venció y encima gracias al resultado del Clásico, el Atleti es líder.

El partido parecía fácil: ante el colista plagado de bajas y que acababa de recibir un mazazo terrible en forma de eliminación europea a manos de su máximo rival. En este caso, como en tantos otros, las apariencias engañaban. El Betis plantó cara a los colchoneros hasta que se quedó con uno menos y encajó el primer gol, pero eso fue en la segunda parte. En la primera mitad los verdiblancos tuvieron tanta intensidad como los del Cholo que sólo a través de jugadas aisladas, balones en largo y la magia de Arda pudieron acercarse a la portería rival. Para mas inri, en una de las pocas ocasiones que los rojiblancos dispararon a puerta el colegiado anuló mal un gol legal de Diego Costa.  A pesar de que el Atleti apretaba, el equipo local se defendía bien y cuando se vio acorralado supo cortar el ritmo de juego a través de faltas e interrupciones que facilitaron la llegada del descanso.

Con sólo cuarenta y cinco minutos por delante los de Simeone decidieron apretar más al rival, pero antes se llevaron un susto. Juan Carlos lazó un perfecto desmarque para que Molina le asistiera y sólo ante Courtois disparó cruzado. El balón dio en el palo y el corazón rojiblanco volvió a latir. Avisado como estaba, el Atleti se apretó los machos y se dispuso a asediar la portería rival hasta que lograse el gol. La expulsión de Braian Rodríguez facilitó un asedio que no fue necesario ya que Gabi recibió un pase cerca del borde del área y lanzó un disparo seco que se alejaba del portero según se acercaba a la red. El gol terminó de apagar al Betis.

Tras el tanto el técnico colchonero dio entrada a Diego por Raúl García, irrelevante durante todo el partido, y a los pocos minutos llegó el segundo tanto. El de la tranquilidad. Un mal despeje le llega a Koke que, de cabeza, asiste a Diego Costa que no perdona. El canterano asiste y el hispano brasileño golea. Menuda sociedad.

El segundo tanto sació a los colchoneros  que dejaron pasar los minutos sin castigar más la ya de por sí mermada confianza bética. La media hora que restaba para el final del encuentro fue aprovechada por Simeone para dar descanso a Arda y Koke y dar minutos a Villa y Sosa. Así, con la tranquilidad del trabajo bien hecho el Atleti se fue de Sevilla con las aspiraciones intactas y llegó a Madrid con el liderato bajo el brazo por la derrota madridista en el Clásico. Faltan nueve jornadas y el Atleti es líder. Nueve finales para alcanzar un sueño.

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Villa vence en Vigo

Debía el Atleti demostrar una vez más que sigue en la lucha por la Liga. Y lo demostró. Cada jornada es una nueva oposición al título liguero para los colchoneros que parecen dispuestos a pelear hasta el final. Las bajas de Godín, Costa y Arda propiciaba que Alderweireld, Diego y Villa tuvieran la oportunidad de hacerse valer. Los dos primeros estuvieron bien, pero el mejor fue el asturiano que, con sus dos goles, dio la victoria a los suyos.

Comenzó el partido raro para el Atlético de Madrid, el Celta combinaba con facilidad y la defensa rojiblanca parecía menos sólida que en otras veces. No porque el conjunto local tuviera muchas ocasiones, que no las tuvo, si no porque los del Cholo parecían no estar cómodos. Tampoco en ataque estaban especialmente atinados ya que sus incursiones ofensivas no fueron más allá de dos disparos lejanos y una oportunidad de Koke que el portero local atajo bien. No sería justo relacionar esos síntomas con las bajas ya que no fue así. Lo cierto es que el Celta fue superior a un Atleti que estaba encogido, sin alegría.

Tras el descanso el panorama cambió. Simeone situó a Diego en el medio del campo y tanto en brasileño como el equipo mejoraron sus prestaciones. Sin alardes, pero el equipo creció y se fue acercando al área rival. Dos disparos de Raúl García, otro de Villa seguido por uno de Filipe que sacó el portero local que cada vez veía a los rojiblancos más cerca,… el Cholo olía el gol y decidió provocarlo. Quitó a Koke y metió a Sosa. La entrada del argentino no parecía mejorar las prestaciones del equipo sobre el césped, pero para alegría de los del Manzanares sí que lo hizo. Sin duda, los de Vigo han sido los mejores minutos del mediapunta desde que llegó a la ribera del Manzanares. Con él el equipo tuvo más profundidad y mordiente.

Para mordiente la de Gabi que en el minuto sesenta decidió presionar al rival en su propio campo como tantas y tantas veces le hemos visto y el resultado no pudo ser mejor. El defensa sintió la presencia del capitán rojiblanco y se quitó el balón de encima, pasándolo hacia atrás buscando algún compañero, pero quien apareció fue Villa que interceptó el balón, corrió hacia la portería y batió al portero. El gol daba cierta tranquilidad a los colchoneros que decidieron buscar el segundo tanto que llegaría minutos después. Sosa llegó hasta la linea de fondo, levantó la cabeza y vio como Raúl García arrastraba a los defensas al primer palo, por lo que el argentino puso el balón raso al centro del área donde Villa lo esperaba para hacer el segundo.

Ese tanto supuso un mazazo muy grande para el Celta que en ningún momento pudo llegar con claridad a la portería de Courtois quien por cierto, cumplía 100 partidos en Liga con el Atleti. Por el contrario, l0s colchoneros sí que pudieron hacer algún gol más, pero la falta de acierto del Cebolla, que sustituyó a Diego, y la falta de interés de Adrián, que entro en lugar de Villa, dejaron el resultado como está. El Atleti adelanta al Barça y sigue hostigando al Madrid. 

El Cholismo resurge, pero no doblega al Madrid

Entendió la afición  rojiblanca que el derbi lo era más que nunca y respondió como suele ser habitual en los colchoneros: con el Calderón a reventar y con un mosaico precioso, de esos que dan la vuelta al mundo vía Instagram y que son recordados durante mucho tiempo. La ocasión lo requería. El Atleti podía arrebatarle el liderato a su eterno rival y de paso seguir dependiendo de si mismo para alcanzar el sueño de ganar La Liga. No lo logró, pero demostró que aún quedan batallas por luchar.

Simeone decidió confiar en su once tipo en el que Raúl García le ha quitado el puesto a Villa. Con el asturiano y Diego en el banquillo el Cholo fiaba todo a la intensidad de su equipo. Y a la calidad de Arda. El turco no tendrá el reconocimiento que tienen otros, pero su importancia y su capacidad para asumir roles es importantísima para el Atlético de Madrid. La calidad ofensiva del Real Madrid soltó un revés al planteamiento del Cholo a los dos minutos de empezar. Benzema remató un centro sólo ante Courtois habilitado por Filipe que se había quedado atrás al tirar el fuera de juego.

El tradicional gol blanco en los primeros compases del encuentro esta vez no noqueó a los rojiblancos que decidieron seguir con su plan. Intensidad y prietas las filas. Poco a poco se fueron haciendo dominadores del encuentro gracias a un físico superior y al dispositivo defensivo del Cholo. Raúl García agotaba a Xabi Alonso y los laterales se aprovechaban del nulo compromiso defensivo de Bale y Cristiano. Así tras varías internadas en el área de Diego Costa y algún más que posible penalti no pitado Arda cogió un balón en la frontal, regateó a cuantos le siguieron, se giró sobre sí mismo y habilitó con la puntera a Koke que con las ganas de todos los colchoneros disparó un tiro cruzado que batió a Diego López. El empate hacía justicia y recompensaba el esfuerzo colchonero que no se detuvo tras el gol. Así al borde del descanso, Gabi, desde fuera del área lanzó un potente disparo que el portero blanco no vio venir. El Atlético de Madrid remontaba y parecía que sólo la llegada del descanso podía pararle.

En la segunda mitad el encuentro fue cambiando de color con el paso de los minutos. A pesar de la necesidad del Madrid por empatar, las mejores ocasiones fueron de los colchoneros. Una contra mal definida por Costa, un cabezazo de Arda que salvó Diego López y una falta ejecuta por Diego Costa fueron algunas de las ocasiones desperdiciadas por los locales para romper el encuentro. No lo hizo y el Madrid llegó con vida cuando al Atleti se le acabó la gasolina…y se descentró. Las decisiones arbitrales terminaron de sacar de quicio a los colchoneros, en especial al Mono Burgos que fue expulsado y tuvo que ser sujetado por media docena de compañeros cuando se lanzaba enfurecido a por el árbitro. No escusa la actitud del segundo entrenador rojiblanco, pero ciertas actuaciones arbitrales no parecen ser fruto de la casualidad.

Con el partido revolucionado Simeone renunció a hacer cambios casi hasta el final, cuando Cebolla sustituyó a un imperial Arda, convencido de que su equipo aguantaría sólido en defensa y la habilidad de Diego Costa a la contra le valdría para fijar a los centrales blancos.  Si el plan no le salió al Cholo fue porque Mario Suárez se complicó sacando un balón, perdió el balón y Cristiano se sacó un disparo al que no pudo llegar Courtois.

Tras el gol, el Atleti se encerró atrás, esperando que acabase el partido ya que una derrota terminaría por enterrar el trabajo hecho durante ochenta minutos y dilapidaría las opciones de llegar a las últimas jornadas con opciones de soñar con La Liga. El empate deja mal sabor de boca en la ribera del Manzanares y premia a los blancos que se fueron satisfechos. El Cholismo está vivo.

El Ardaturanismo gana adeptos./Fotos:Atlético de Madrid

El Ardaturanismo gana adeptos./Fotos:Atlético de Madrid