Victoria y liderato: Luis va por ti

Tan emotivo e intenso como poca cosa fue el homenaje a Luis Aragonés. La afición lo hizo más grande, pero es que para el que tanto se merece todo es poca cosa. Y eso que el equipo se esforzó y le dedicó una goleada y el liderato. Ahora toca mantenerlo hasta el final. Seguro que Luis, desde donde esté, intercede por su Atleti.

Minuto de silencio en memoria de Luis Aragonés./Foto:Atlético de Madrid

Minuto de silencio en memoria de Luis Aragonés./Foto:Atlético de Madrid

Saltó el Atlético de Madrid con toda la artillería disponible a pesar de que existía la tentación de rotar pensando en la semifinal de Copa. Simeone fue fiel así mismo y no dio descanso a nadie. ¿Si no lo había hecho hasta ahora porque iba a hacerlo hoy? Y le salió bien. El equipo fue un muro en defensa y una delicia en ataque. Primero robando la cartera al rival y contragolpeándole, después a balón parado y más tarde tocando la pelota sin prisa, sabedor de que el reloj corría a su favor. Pasado el bache de enero las sensaciones son inmejorables. A pesar de las lesiones, hoy se lesionó Villa, el equipo parece haber recuperado las sensaciones perdidas en el primer mes del año justo cuando llegan las semifinales de Copa. Veremos.

En los primeros minutos el Atleti dejó clara su idea de brindar una victoria al Sabio, pero no encontraba espacios. Hasta que Diego Costa volvió a galopar como hacía tiempo y apunto estuvo de marcar el primero, su disparo salió desviado tras un leve empujón del defensa realista. Minutos después Insúa, muy bien durante todo el partido, robó un balón en tres cuartos de campo, condujo hasta el borde del área, abrió al lateral para que Costa centrase raso y Villa marcase el primero de la noche y se lo dedicase a Luis. Quizá en la celebración o quizá no, pero a los pocos minutos Villa se tiró al suelo y pidió el cambio. Lesión muscular y Raúl García al campo. Sin drama. Que maravilla ha conseguido el Cholo, los suplentes aportan tanto como los titulares.

Jugadores y veteranos del equipo abrazados junto a la camiseta gigante con el 8 de Luis./Foto:ATM

Jugadores y veteranos del equipo abrazados junto a la camiseta gigante con el 8 de Luis./Foto:ATM

Así se llegó al descanso. Tras él la Real dio un paso al frente y se chocó con el muro defensivo rojiblanco. No sólo no lo penetró sino que se llevó un gol a la contra. Raúl García interceptó un balón en campo propio y envió un pase medido a la carrera de Diego Costa que ya ha olvidado cualquier tipo de sequía goleadora. Ese gol dejó groggy a la Real que vió como dos minutos después la estrategia rojiblanca le hacía el tercer gol ya que Miranda conectó con la cabeza un saque de esquina lanzado por Koke y anotó el tercero de la noche.

Villa celebra su gol mirando al cielo./FotoATM

Villa celebra su gol mirando al cielo./FotoATM

Antes del gol ya había entrado en el campo en lugar de Sosa, pero tras el tanto llegaron sus mejores minutos. Hablo de Diego. Se fue, pero parece que llevase en este equipo toda la vida. Combinó y creo peligro con el balón. A veces incluso hasta abuso del pase raso en lugar de buscar el centro, pero su llegada es una gran noticia para el Atleti. Se encontró tan a gusto el brasileño que marcó gol. Tras una larga jugada el Cebolla llegó a la linea de fondo y centró al punto de penalti donde el reciente fichaje rojiblanco controló, evitó la entrada del rival y fusiló la portería rival.

Los de Simeone regalaron una goleada y el liderato provisional de la Liga a Luis Aragonés. Ahora queda lo más difícil, mantenerse y seguir creciendo.

 

Los veteranos portan la camiseta gigante con el 8 de Luis con su foto al fondo./Foto:ATM

Los veteranos portan la camiseta gigante con el 8 de Luis con su foto al fondo./Foto:ATM

Cuando descubrí a Luis Aragonés

No recuerdo la fecha exacta, pero sería allá por 1994. No recuerdo el motivo concreto, pero sé que salía Luis Aragonés en el telediario, imagino que en una rueda de prensa de un partido. No sé porqué, pero dije algo sobre malo sobre aquel hombre de gafas y pelo cano. Mi padre me echó la bronca. Por la “palabrota” que supongo que diría y además me dijo que ese señor de gafas era Luis Aragonés “uno de los más grandes del Atlético de Madrid”.

Cromo de Luis Aragonés en su época de entrenador del Sevilla

Cromo de Luis Aragonés en su época de entrenador del Sevilla

A mi, principiante seguidor del Atleti, me picó la curiosidad. En una época sin wikipedia ni internet donde buscar en segundos lo que necesitas, me costó un poco lograr saber quien era aquel hombre. Más aún entender la verdadera dimensión de Luis Aragonés en el Atlético de Madrid. A decir verdad, quizá ni hoy en día sea consciente de lo que significa su figura para las rayas rojas y blancas. El caso es que sin apoyos colchoneros en mi entorno y sin más ayuda que la Don Balón y los cromos de fútbol empecé a indagar quien era ese tal Luis Aragonés. Gracias a ellos supe que había estado diez años como jugador y más de quince como entrenador y que había ganado muchos títulos con el Atleti.Desde aquel momento decidí que si quería ser un buen colchonero tendría que saber la historia del club, quién era quién. No podía volver a insultar a un emblema de mi equipo. Lo que sé hoy sobre el Atlético de Madrid se lo debo a Luis Aragonés. Y a mi padre.

Años después de aquello, el Sabio de Hortaleza volvería al Atleti para sacarle de los infiernos. Crearía una identidad y un estilo de juego para la selección y la puso en el sendero de la victoria. Con el tiempo he podido ir conociendo la historia futbolística de Zapatones, así le llamaban en su época de jugador, su forma de jugar, de entrenar y de ser. Él era el Atleti. ¿Cómo si no podría haber salido un día del vestuario siendo entrenador y haber vuelto al día siguiente siendo el entrenador de los que hasta el día anterior habían sido sus compañeros? Porque él era el rojo y el blanco, el oso y el madroño. Aunque no estuviera ligado al club mediante un contrato sí lo estaba por sus ideales y por su amor por estos colores. Cuando se enfrentaba a futbolistas (Romario, Eto’o, Raúl) que se creían por encima del resto, cuando cogía por la pechera a un tipo que pretendía usurpar (y lo lograría) el espíritu colchonero,cuando renunciaba a entrenar al Mallorca en Champions por ayudar a su Atleti a volver a primera, cuando le pedía a un árbitro auxiliar que no pisara el escudo de su equipo o cuando utilizaba ejemplos de barra de bar para explicar cualquier situación futbolística, incluso cuando utilizaba al hablar su famosa coletilla “y tal” (por eso este blog se llama así)  cuando hacía todo eso, estaba humanizando lo que es el Atleti: una bendita imperfección que no deja indiferente a nadie y que sobre todo es de todos. Orgulloso y humilde a la vez.

Desde hoy las rayas rojiblancas del escudo del Atleti brillan un poco menos en la tierra, pero mucho más en el cielo. Sólo queda decir, gracias por todo Luis. Y es que cuando uno descubre a Luis Aragonés está descubriendo al Atlético de Madrid.

Luis Aragonés con la camiseta del equipo de sus amores.

Luis Aragonés con la camiseta del equipo de sus amores.

Octava Copa. Copa del Rey de 1992

El Atleti comenzaría la Copa del Rey de 1992 como vigente campeón por lo que por séptima vez en su historia trataría de lograr algo que sólo había logrado en una ocasión: alzar el trofeo en dos temporadas seguidas. Para lograr ese objetivo el Atlético de Madrid se había embarcado en un buen proyecto de la mano de Luis Aragonés y con estrellas como Futre o Schuster.

El Atleti comenzó su defensa del título frente al Real Oviedo en el Carlos Tartiere perdiendo por 1-0. Mal empezaban las cosas para el conjunto rojiblanco que debía remontar en el Calderón. El mal partido en tierras asturianas se arregló con un contundente 5-0 en Madrid. El Atleti había remontado una eliminatoria que se le había puesto cuesta arriba en medio de una situación muy difícil para el club. Jesús Gil había sido inhabilitado como presidente del Atleti por sus continuas faltas de respeto hacía los árbitros. Además, el presidente había cargado recientemente contra los jugadores lo que había levantado ampollas en la plantilla. Y como en el Gilismo, incluso en el inicial, las fantochadas nunca vienen solas, Gil había pedido a Luis que dimitiese por una serie de malos resultados en el mes de enero. El trance se saldó con el cierre de filas de la plantilla en torno al míster que finalmente continuó en su cargo.

Volviendo a la Copa, en los Cuartos de final el rival a batir era el Athletic de Bilbao. El conjunto colchonero no dejó lugar a la duda y venció en la ida por 0-3 con lo que dejó sentenciada la eliminatoria. El partido de vuelta fue un mero trámite donde el Atleti volvió a imponerse, esta vez por 1-0.

En la Semifinal esperaba el Deportivo de la Coruña. El Atleti fiaba todas sus opciones de título a la Copa ya que a pesar de su grandísima temporada había quedado 3º en Liga tras el Barça, campeón, y el Madrid; y había sido amargamente eliminado en los Cuartos de final de la Recopa. Así pues la ida se presentó como un partido de máxima tensión en el Calderón. El Atleti venció 2-0 al Depor en un buen partido. El partido de vuelta se disputó en tierras gallegas y se saldó con un empate a uno que llevaba al Atleti a su 14ª final.

Once titular en la final de 1992/Foto: La Historia Rojiblanca

Once titular en la final de 1992/Foto: La Historia Rojiblanca

La final se disputaría ante el Real Madrid en el Santiago Bernabéu. El máximo rival al que ya había ganado dos finales de Copa y en el escenario donde el Atleti había ganado todas sus Copas. El Madrid venía de perder la Liga en la última jornada y Jesús Gil se había encargado de calentar el ambiente con unas declaraciones contra el árbitro del encuentro. Además la situación del Atleti, inmerso en el proceso de conversión a SAD, era muy delicada.

Finalmente llegó el duelo para el que Luis Aragonés alineó a: Abel, Tomás, López, Donato, Solozábal, Soler; Vizcaíno, Schuster, Moya, sustituido por Alfredo, Futre y Manolo, sustituido por Toni. Con ese once el Atleti se proclamaría campeón al vencer en la final por  0-2 al Real Madrid. Los goles de Schuster de falta directa y de Futre a la contra dieron al Atleti el triunfo. La 8ª Copa del Rey de la historia del club. Por segunda vez en su historia el Atleti lograba revalidar el título de Copa.

Como dato curioso (más desgraciado que curioso por sus consecuencias) sirva esta imagen de principio de temporada. Menos de un año después el Atleti se convertía en SAD de manera ilegal como ha quedado demostrado. Gilismo en estado puro.

Presentación de la plantilla de la temporada 91/92. Se puede leer el slogan "Corrupción No"

Presentación de la plantilla de la temporada 91/92. Se puede leer el slogan “Corrupción No”