Con más cara de tontos

Mal. Muy mal. El campeón de la Europa League cae por demérito propio. Y de su entrenador. Cae por haber jugado el partido de ida sin la intensidad que requería. Cae por la estúpida acción de mandar al portero a rematar un corner en el último minuto de la ida. Cae por dejar a siete titulares en casa. Cae por esa mala costumbre del Cholo de no mover el banquillo cuando las cosas van mal. Cae con cierta justicia. Cae con algo de mala suerte. Cae y se nos queda cara de tontos.

El Atleti viajaba a Rusia con más fe que ganas. Sin siete titulares. Sin Gabi, Koke y Arda el centro del campo del Atleti es más previsible que una película porno y más plano que el sermón de un cura viejo. Y así pocas opciones había. Menos aún, quiero decir. A pesar de que Saúl está demostrando que es jugador para el primer equipo. A pesar de los intentos de Raúl García y el Cebolla. A pesar de que Adrián sigue amagando con su vuelta y realizó un buen partido. A pesar de todo no podemos obviar la mayor; Simeone está haciendo un muy buen trabajo con una plantilla corta de efectivos y calidad. Casi un milagro. Quizá por eso duela más esta derrota. Da la sensación de que se pudo pasar a poco más que se hubiese apretado.

Y eso que el Rubin Kazan es de ese tipo de equipos aseados que te la lían a la mínima. Como así ha sido. Un gol tempranero en la ida y la capacidad y el oficio de aguantar hasta que se le presentó la ocasión. La tuvo y no la desperdició. Al contrario que el Atlético de Madrid que ha tenido ocasiones en la ida y en la vuelta para haberse clasificado y no las ha sabido aprovechar.

El partido que tuvo cierta tensión en la primera parte fue decayendo en la segunda al no llegar el gol rojiblanco. El partido que pedía la entrada de jugadores de refresco y de ataque fue muriendo poco a poco ante la desidia del Cholo que no realizó ningún cambio. Algo que ya es demasiado habitual. Y sintomático.

Falcao lamenta una ocasión durante el encuentro/Foto Atlético de Madrid

Falcao lamenta una ocasión durante el encuentro/Foto Atlético de Madrid

El gol de Falcao llegó tarde, en el minuto 84, tras una gran acción de Adrián que fue el jugador que más peligro llevó del Atleti en todo el partido. Fue el único que trató de jugar el balón por el suelo y que tuvo cierto criterio a la hora de jugarlo. El gol del colombiano es su gol número 31 en la Europa League, siendo el segundo máximo goleador por detrás de Henrik Larsson.

Tras el gol, el partido murió ya que el Atleti no consiguió volver a inquietar la portería del Rubin a pesar de que Cesar Navas fue expulsado justamente por una sucia entrada sobre Falcao. Así pues el Atleti queda eliminado de su competición. Una competición que menospreció desde la fase de grupos y que abandona por la puerta de atrás tras una actuación mediocre, digna en algunos momentos, pero mediocre en el computo global. Toda una lección. La prepotencia y el menosprecio hacía las competiciones, mejor para otros.

Simeone abandona la Europa League

El discurso del Cholo, ese de ir partido a partido, de que el siguiente partido es el más importante se ha acabado. Simeone no confía en la remontada y deja en Madrid a más de la mitad de los once titulares que jugaron en Valladolid. A priori, un error.

El Atlético de Madrid es un club que tiene una historia que mantener y respetar. Muchas veces maltratada en los últimos tiempos por dirigentes y parte de la afición que parece conformarse con la mediocridad, algunos habíamos visto en el Cholo el clavo al que agarrarse para recuperar la ilusión y volver a ser un equipo grande. A la vista de la convocatoria el Cholo parece haber olvidado que el Atleti, ese escudo, obliga a ir a todos los campos a intentar ganar. El propio himno lo proclama “… y se ve frente al balón a un equipo de verdad que esta tarde también peleará…” . Las escusas de que no hay plantilla para tres competiciones, de que hay que rotar o de que la eliminatoria se perdió en la ida no valen.

No valen porque ser terceros en Liga parece una objetivo cercano (que no sencillo) a la vista de los puntos de ventaja sobre el cuarto clasificado y las jornadas que quedan.  No valen porque si el Atleti cae eliminado frente al Rubin Kazan las esperanzas de lograr un título esta temporada recaen únicamente en la Copa. El partido frente al Sevilla, complicado de por sí, tendrá algo de dramático si el Atleti cae eliminado. Tras el temporadón que el equipo está realizando no tener ninguna opción de título tendría un sabor muy amargo.

Además, el Atleti, como cualquier equipo pecaría de prepotencia si decide “tirar” una competición por considerarla secundaria. Más aún cuando esta competición ha devuelto la sonrisa a su afición y ha situado al equipo de nuevo en el panorama internacional.

Los siete canteranos convocados por Simeone/Foto:Atlético de Madrid

Los siete canteranos convocados por Simeone/Foto:Atlético de Madrid

Simeone no debe pensar esto cuando decide ir a Moscú con siete canteranos. Simeone debe pensar que las opciones de voltear la eliminatoria son escasas cuando no va con todo lo disponible. Simeone a pesar de todo lleva a Falcao. ¿Si no confía en la remontada por qué se arriesga a que el crack del equipo se lesione?

En Kazán mientras tanto se frotan las manos. El cómodo resultado de la ida unido a la bajada de brazos del Cholo parecen motivos suficientes para que el equipo ruso confíe en pasar sin demasiados sobresaltos. Además el equipo ruso se ha mostrado muy seguro en defensa: sólo ha encajado tres goles en esta Europa League. A pesar de todo ello,  algunos jugadores del equipo ruso sostienen que la eliminatoria está abierta.

El Atleti ha visitado Rusia en dos ocasiones con un balance de una victoria, frente al Spartak de Moscú, y un empate frente al Lokomotiv. Ninguno de los dos resultados le sirve para pasar la eliminatoria. De hecho el Atleti nunca ha remontado un 0-2 en contra en Europa ni ha conseguido remontar una eliminatoria tras perder el partido de ida en casa.

A la vista de la convocatoria del Cholo y de los antecedentes parece que el único aliciente para el aficionado colchonero es ver como lo hacen sus canteranos ¿O no? No. Aún confío en la remontada. Después de todo ser del Atleti tiene un poco de inconsciente.

Sin suerte, la derrota duele más

Decía un profesor mío que los gafes existen. Que él lo tenía más que comprobado. Viendo la mala suerte que está teniendo Asenjo y la que el Atleti tiene cuando él juega empiezo a pensar que mi profesor tenía razón.

No sería justo decir que Asenjo es el culpable de la derrota. Tampoco la culpa fue del Cholo. Ni de la mala suerte. Ni del mal día de muchos jugadores. Ni de la afición que no acompañó al equipo. Ni tampoco mía o de todos aquellos que pensamos que este equipo era menos de lo que es. Frente al Rubin Kazan se han dado todas las circunstancias posibles para que este partido se perdiese. Incluso para que la eliminatoria estuviese casi imposible. Y por dios que cualquiera que haya visto el partido puede dar fe de ello.

 

Saltó el Atleti al campo con un once con las rotaciones lógicas para dar descanso y para que todos estén a tope de cara al futuro. El problema es que el futuro que nos aguarda con alguno de ellos es muy negro. Asenjo, con el que el Calderón murmulla cuando juega y quizá por ello él esté como un flan. El Cata que podría ser un muy buen portero de discoteca. Quizá hace tiempo que lo debería ser. Mario que está lejos de su mejor nivel y ahora ni presiona, ni roba, ni da juego. Tiago no engaña. Sin oxigeno para ser la intensidad del equipo su función es la de complemento y no otra. El Cebolla es otro que no engaña. Fuerza e intensidad, pero mejor como revulsivo. Y Adrián, ¡Ay, Adrián! Nada por aquí y nada por allá.  Y para colmo de males, Filipe exhausto, Arda y Juanfran grises tenían a Falcao desasistido y desquiciado.

Los jugadores del Atleti no tuvieron su día de cara al gol/Foto:Atlético de Madrid

Los jugadores del Atleti no tuvieron su día de cara al gol/Foto:Atlético de Madrid

Apenas se llevaban cinco minutos de partido cuando en la primera aproximación rusa llegó el gol. Un disparo que Asenjo no atrapó fue a parar a las cercanías de un jugador del Rubin que marcó ante la mirada de la defensa. El gol noqueó al Atleti que no consiguió despertar hasta el descanso cuando se encontró con una expulsión por doble amarilla de un central ruso.

En la segunda parte Simeone trató de enmendar la situación y se jugó el todo por el todo dejando únicamente a Godín y Tiago en defensa aprovechando que el Rubín había renunciado a atacar. Las ocasiones sin ser claras iban llegando y se iban fallando. Falcao, Adrián y el Cebolla tuvieron algunas bastante claras. Pero no, no era el día.

Y en esas llegó el córner final y el despropósito que ponía un broche grotesco a la noche. El Cholo le dice a Asenjo que suba a rematar. Los rusos se hacen con el rechace y ante la pasividad de Juanfran que no hace una falta de manual, Eremenko pone el balón para que Orbaiz marque a puerta vacía. 0-2 y cara de tontos.

El Atleti tiene que viajar a Rusia con la difícil (casi imposible) misión de ganar por dos o más goles. No se puede tirar una competición de esta manera. Por vergüenza. Porque la temporada merece un buen final. Por la afición. Por los colores y la historia que representan. Porque son el Atlético de Madrid.